El Ayuntamiento sitúa la reducción de la contaminación lumínica, el ahorro energético y el embellecimiento nocturno de Lausana en el centro del Plan de Iluminación II.
Este plan propone un nuevo enfoque del alumbrado público. El territorio de Lausana se dividirá en cuatro zonas, que se iluminarán de forma diferente según la hora de la noche. El alumbrado se basará en una «malla oscura» que permitirá proteger mejor la biodiversidad y la salud humana.
Las emisiones luminosas se han más que duplicado en los últimos 30 años y la superficie de oscuridad natural no deja de disminuir en Suiza. Actualmente cubre menos del 20 % del territorio suizo. Además, si es excesiva o innecesaria, la iluminación pública genera un derroche de energía.
El Ayuntamiento de Lausana ha decidido reajustar su alumbrado público para iluminar cuando sea útil y en los horarios en que sea necesario, respetando siempre los requisitos de seguridad. Para alcanzar este objetivo, el Plan de Iluminación II (Informe preliminar n.º 2023/63) se articula en torno a tres ejes:
Ahorro energético: el Plan de Iluminación prevé una reducción del 50 % del consumo del alumbrado público de aquí a 2033 (en comparación con 2019). Para ello, el 100 % de las luminarias estarán equipadas con LED (actualmente el 42 %) de aquí a 2033, programadas con reducciones de intensidad o apagados en plena noche
La «malla oscura»: eliminar la luz allí donde no sea imprescindible
El atractivo nocturno en función de la evolución urbana: embellecer la ciudad por la noche, destacar los lugares de actividades sociales y culturales nocturnas y acompañar las fiestas de fin de año.
El territorio de Lausana está dividido en cuatro zonas, iluminadas de forma diferente según las horas de la noche:
Zona 1: zona más sensible en materia de biodiversidad, por lo que será la menos iluminada. Se encuentra en zonas periféricas poco habitadas, en los alrededores de parques y cursos de agua, y presenta un escaso uso nocturno. Su iluminación se suprimirá siempre que sea posible. Las situaciones se evaluarán caso por caso, teniendo en cuenta la seguridad vial.
Zona 2: zona sensible en materia de biodiversidad. Ampliamente habitada, presenta un uso nocturno reducido y zonas más residenciales. Por lo tanto, es recomendable apagar las luces entre las 22:00 o las 00:30 y las 5:30 o las 6:30 para preservar la fauna y la flora, así como el descanso nocturno. Las fuentes de luz utilizadas tendrán una temperatura de color más cálida (2200 K), mejor tolerada por los animales nocturnos.
Zona 3: zona densa, pero con poca actividad nocturna. La temperatura de color pasa a 2700 K como transición hacia la zona de actividad. La iluminación está prevista con reducciones sucesivas de intensidad durante la noche.
Zona 4: zona de ocio nocturno con importantes actividades sociales y culturales. La iluminación tendrá una temperatura de 3000 K y será más creativa para embellecer la ciudad por la noche y hacer que el espacio público resulte más animado y acogedor. También está prevista una reducción de la intensidad a lo largo de la noche.
Compartir